Desde Cuba se ve mejor. Volumen 4

Nuevas brigadas de médicos y personal sanitario de apoyo parte de Cuba para colaborar en países africanos en la lucha contra en Coronavid-19.

Reforzados por las expresiones de agradecimiento de gobiernos y pueblos de todos los puntos cardinales, llevan su experiencia, voluntad y, sobre todo, su solidaridad internacionalista, para aliviar los efectos de la pandemia.

En Cuba se estabiliza el aplanamiento de los contagios y sigue en cumplimiento de las etapas de recuperación y adaptación a la nueva realidad. Los laboratorios cubanos, que aportaron medicinas usadas desde China a Venezuela, siguen sin descanso en la búsqueda de nuevas soluciones y, fundamentalmente, de la vacuna que ponga a la humanidad en marcha de nuevo, ojala esta vez con dirección a una mayor Equidad y Justicia Social.

Hablaba en mi último aporte sobre la actitud de los EE UU al acaparar un medicamento (Remdesivir) a costa de la comunidad internacional. Hoy, el diario “Tiempo Argentino” aporta una nota que trata el problema y, muy necesario, informa sobre la incidencia de esta acción de acaparamiento y agresión sobre la Argentina.

No es solamente respiradores y cuarentena, la lucha por la supervivencia exige que en todos los planos se libre la batalla por un mundo mejor. La Argentina debe sostener su posición de defensa del derecho de producir medicamentos sin patentes que, vendiendo un hipotético derecho por desarrollo, obligan a pagarle regalias al igual que obligan con las semillas.

Medicinas y alimentos, los grilletes con los que se pretende seguir esclavizando a la humanidad.

Con las pocas opciones que deja el bloqueo (guerra híbrida de baja intensidad de EE UU), Cuba va superando la situación de pandemia luego que su principal ingreso de divisas se viera interrumpido totalmente por esta. El centro hecho en la producción de alimentos es la decisión fundamental en un país que importaba gran parte de sus necesidades alimentarias. La casi totalidad del alimento balanceado para aves y porcinos hacen de Cuba un país dependiente seriamente en el aspecto alimentario.

Hoy se aceleran los planes para cultivar grande extensiones de tierra con cereales y pasturas para recuperar la masa cárnica fundamental. Ya la importación de arroz disminuyó notablemente al igual que la de pollo, trigo, oleaginosas y otros productos para la alimentación.

Lo que ha posibilitado que no se produjera una situación de hambre en el país, es la voluntad y la distribución equitativa de lo existente. Todo el alimento y bienes producidos y/o importados son alimentos y bienes que llega mediante la Libreta de Abastecimiento, a los 11 millones de cubanos.

Así es como es un país sin analfabetos, sin hambre, sin ricos.

Pechuga. Julio 2020

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