Cuando las acciones de los civiles son indispensables


¿Cómo nos pueden pedir que no apaguemos el fuego?
¿Cómo nos pueden obligar a dejar que nuestro monte, nuestra agua, nuestro aire, arda y se consuma ante nuestros ojos
¿Acaso el monte es propiedad privada?
¿Acaso el agua, el aire, son propiedad privada?
¿Qué cuidamos… las cosas, las casas, los bienes
¿Acaso una construcción que se puede realizar en pocos meses tiene más valor que el monte que necesitara al menos una década para reconstruirse, crecer y brindar todo su beneficio a nuestras vidas?
Estamos inmersxs en la ignorancia, alejados de lo único real e importante, la vida misma.
¿Qué sentido tiene proteger la vida de un puñado de individuos si no protegemos la vida del monte?
¿Acaso todavía no sabemos que la naturaleza es nuestra única posibilidad de vivir y que sin ella nadie vive?
¿como nos pueden pedir que no apaguemos el fuego si es nuestra madre la que se esta quemando?


Natalia – Vecina del valle de Paravachasca

Dibujo de Violeta Ridolfi


Compartimos este texto de una vecina, palabras que surgen en los terribles días que nuestro monte se quemaba.

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